Miércoles 2 de diciembre de 2009.
celebra mañana, FEAPS se adhiere al manifiesto lanzado por el CERMI. En este contexto, nuestra
organización quiere poner de relieve que la crisis económica está afectando con mayor contundencia a
colectivos socialmente más vulnerables como el de las personas con discapacidad intelectual. Según
estimaciones de la Asociación FEAPS para el Empleo (AFEM), el porcentaje de paro en este colectivo
triplica al de desempleados sin discapacidad: en el comienzo de la recesión, había un 12% de población
española desempleada y un 32% de personas con discapacidad en esta situación. En el caso concreto
de las personas con discapacidad intelectual, esta cifra alcanzaba el 45%. En estos momentos, se
estima que esos porcentajes han ascendido hasta el 20%, el 40% y más del 60% respectivamente.
En nuestro país viven aproximadamente 230.000 personas con algún tipo de discapacidad intelectual.
Alrededor de 50.000 de ellas son susceptibles de ser empleadas: 10.000 trabajan en los llamados
Centros Especiales de Empleo (la mayoría de los cuales están gestionados por FEAPS a través de
AFEM). Otras 5.000 han sido contratadas en la empresa ordinaria; y el resto, es decir 35.000, se
encuentran sin empleo.
Las consecuencias de la falta de un salario, o de algún tipo de ganancia económica, hacen que la
autonomía y la participación social de estas personas se encuentren muy comprometidas. El estudio
denominado “Sobreesfuerzo económico que la discapacidad intelectual ocasiona en la familia en
España-2008” –realizado por FEAPS en colaboración con ENDESA y presentado el pasado mes de
marzo–, calcula esa falta de remuneración identificándola con los llamados “costes de oportunidad”, es
decir, todas aquellas rentas del trabajo que las personas con discapacidad intelectual en edad laboral y
sus familias están dejando de percibir, debido tanto a la desigualdad de oportunidades existentes en el
acceso al empleo de este colectivo, como a la imposibilidad de trabajar de muchas de sus cuidadoras y
cuidadores.
Este coste se calcula imaginando cuál sería el valor de los ingresos salariales en un escenario ideal, en
el que el colectivo de personas con discapacidad intelectual tuviese las mismas oportunidades laborales
que el resto de personas en España, y comparándolo con la situación real del mercado de trabajo. En la
situación ideal, se calcula que el salario medio total percibido por las mismas sería de 15.752 euros
brutos anuales. Sin embargo, la realidad es que ese salario medio en 2008 era de 9.661 € en personas
con discapacidad intelectual leve, y de 3.167 € en discapacidades intelectuales moderadas. La
diferencia entre una situación y otra ofrece un dato revelador: que las personas con discapacidad
intelectual leve están dejando de percibir una media de 6.092 € al año, cifra que en discapacidades
moderadas alcanza los 12.586 €.
En esta época de crisis, FEAPS reconoce que el Gobierno está dedicando mucho esfuerzo y recursos
públicos a ofrecer todo tipo de ayudas sociales. Pero no se puede condicionar la vida de estas personas
a este tipo de las ayudas. El empleo es el recurso más importante para garantizar la plena autonomía de
las personas con discapacidad intelectual y, por tanto, las administraciones públicas deben hace un
esfuerzo mayor para asegurar el acceso de este colectivo a puestos de trabajo, y reconocer que estas
personas también son capaces de generar riqueza. Desde esta perspectiva, FEAPS quiere resaltar que
el acceso al empleo de estas personas no sólo es un derecho vulnerado, sino una oportunidad que está
siendo desaprovechada. Basta poner un ejemplo de la capacidad que tienen las personas con
discapacidad de contribuir a la economía de nuestro país: según el ranking “Empresas relevantes de la
Economía Social 2008/2009, publicado por la Confederación Empresarial Española de la Economía
Social (CEPES), los principales Centros Especiales de Empleo integrados en AFEM facturan
anualmente más de 100 millones de euros, en sectores tan diversos como el manipulado de productos
industriales, el retractilado, la jardinería, la limpieza, en reciclaje, la hostelería, etc.